“Sólo respira” Ayuda a los niños a gestionar sus emociones

Os dejo un corto que introduce a la relajación tanto para niños como para adultos. Los autores son Julie Bayer Salzman y Josh Salzman. Después de escuchar una conversación de su hijo de cinco años con un amigo, al que le explicaba como reaccionaba su cuerpo cuando se enfadaba y lo que hacía para calmarse. Decidieron compartirlo con el mundo para ayudar a los adultos y niños a calmarnos a través de la relajación y la meditación. Espero que os guste 🙂

¿Por qué nos parece caro acudir al psicólogo?

psicólogo

Hoy me gustaría hablaros de un tema recurrente en muchas conversaciones a la hora de hablar de terapia psicológica. En muchas conversaciones, tanto con amigos como con pacientes ha surgido la duda del elevado costo de una terapia psicológica. Me han preguntado a menudo la razón por la que acudir al psicólogo resulta tan caro. Llevándoles a veces a desechar la idea de acudir a un profesional psicológico. Así que ahí va…

¿Por qué nos parece caro acudir al psicólogo?

  1. Lo primero que hay que diferenciar es, psicoterapeuta de licenciado en psicología.

    Un psicoterapeuta, es un psicólogo con una formación de posgrado especialista en realizar psicoterapia. Ya sea con adultos, parejas o niños. La orientación (psicoanalítica, psicodramática, cognitivo-conductual, sistémica o humanista) va a determinar también los años de formación y el tipo de intervención que se realiza. Por lo que tendríamos uno de los primeros datos para valorar la tarifa del psicólogo: los años invertidos en formación (serían unos diez años de media) sumando cursos de actualización permanentes.

  2. El psicoterapeuta es un profesional autónomo.

    El cual debe estar dado de alta como trabajador por cuenta propia. Por lo tanto, tiene que pagar su seguridad social rigurosamente cada mes y realizar sus declaraciones a Hacienda trimestralmente.

  3. El psicoterapeuta en este caso debe estar colegiado. 

    Por ley tiene que estar acreditado como profesional sanitario, abonar las elevadas tarifas de test psicológicos, tener seguro de responsabilidad civil y seguro privado individual. Vamos a imaginarnos el elevado costo de todo esto, también incluimos aquí el alquiler del despacho y sus respectivos gastos.

  4. Un psicoterapeuta ha debido realizar terapia psicológica consigo mismo.

    Son unos 2-3 años de psicoterapia individual para poder ser un buen profesional. Esta inversión se paga por supuesto de su bolsillo. Si un terapeuta no realiza terapia personal muy posiblemente vuelque en el paciente carencias personales no siendo totalmente objetivo y sano el vínculo establecido.

  5. La inversión en un psicólogo es algo que te llevas para toda la vida.

    Es el aspecto más importante en todo este asunto. Realizas cambios a nivel mental y emocional que te van a ayudar a enfrentarte a las diferentes situaciones de estrés futuro. ¿No es motivo para pagar con gusto la tarifa?

Cuando vamos a un dentista, no nos planteamos lo elevado de sus tarifas porque podemos intuir que la maquinaria y los materiales utilizados son carísimos y razonamos que deben ser así. Pero cuando acudimos al psicólogo, no podemos entender todo el trabajo que hay invertido detrás de esa persona.

Me parecía importante disipar un poco las dudas sobre este tema tan controvertido para algunas personas. Por lo tanto, cuando un paciente busca terapia gratuita dudaría tanto de la calidad de esta terapia psicológica como del valor que el paciente da a ese espacio.

¡Espero haberos acercado un poco más a la profesión!

Patricia 🙂

Consejos para una terapia psicológica exitosa

Comenzar una terapia psicológica es una decisión complicada pero una vez tomada, tenemos que poner todo de nuestra parte para que el tratamiento sea exitoso. Aquí van algunas recomendaciones que a través de mi experiencia veo fundamentales para que el paciente experimente mejoría en su estado de ánimo y en su vida.

  1. Comprometerse con la terapia. Es fundamental que el paciente priorice ese espacio de terapia. Es una manera de dar importancia a su salud y darse importancia a él mismo.

  2. No llegar tarde y no anular citas. Si el paciente es consciente que está en tratamiento psicológico y que quiere cambiar pautas en su vida. No debe llegar tarde ni anular las citas sin antelación. Este tipo de pacientes con un perfil no comprometido no deja de reflejar una tónica en su vida. Es decir, si el paciente quiere empezar a salir a su hora en el  trabajo porque le afecta a su vida familiar, si cancela las citas o llega tarde por esta cuestión, no podrá modificarlo tampoco en otras áreas de su vida. El tiempo de terapia es un reflejo de nuestra vida real.

  3. Realizar las tareas que marca el terapeuta. Las tareas extra terapia existen porque tienen una función. El terapeuta no puede estar 24 horas con el paciente en su vida real, sólo está en una o dos horas a la semana. Por lo tanto, las tareas que se mandan a lo largo de la semana son para que el paciente pueda ir avanzando en sus cambios y se refuerce el trabajo hecho en sesión.

  4. No ofrecer resistencia al cambio. Es algo fácil de decir pero normalmente los pacientes tienen mecanismos de defensa para seguir en su vida actual sin cambiar nada de su entorno. Por lo cual es imposible que por “arte de magia” mis problemas se modifiquen. Yo soy quien ejerce el cambio en mi entorno. Dejar de rodearme de personas tóxicas, alejarme de miembros de mi familia que me resultan dañinos, poner límites a jefes, empezar a hacer deporte y llevar una vida saludable, dejar  a esa pareja que no me hace feliz… esos cambios con ayuda del terapeuta, debe realizarlos el paciente y realmente es el único que tiene el control total sobre su vida.

  5. Ser sincero con el terapeuta. Si ocultamos información o mentimos, la terapia deja de tener sentido. Ya que el profesional de la psicología no va a poder ayudar a esa persona plenamente. No hay que tener miedo a contar cierta información. Un terapueta jamás va a juzgar al paciente por lo que le cuente sino que va a buscar una explicación a ese comportamiento y una herramienta para poder cambiarlo. Si se siente vergüenza o se tiene miedo a contar alguna cosa, hay que comunicarlo y decirle  lo que nos preocupa. De esta forma, el terapeuta tranquilizará al paciente y que la terapia será un lugar de confianza y relajación.

Espero que estos consejos te hayan acercado un poco más al mundo de la terapia psicológica y te sean de ayuda a la hora de comenzar o continuar un tratamiento.

Un cordial saludo,

Patricia