Síndrome postvacacional

Buenos días,

Os dejo un artículo en el que colaboro, de la web Psicología Online.

El artículo trata sobre la vuelta de las vacaciones y ese dichoso síndrome postvacacional tan conocido.

¿Quién no ha sentido esa tristeza y apatía a la incorporación al trabajo?

Pues allá van algunos consejillos varios que os ayudarán a sacar fuerzas!

Espero que os guste!

Volver al trabajo con una sonrisa

Ansiedad: esa emoción peligrosa

La ansiedad, es el trastorno emocional más común en psicoterapia privada.

Según datos de la OMS se prevee que cerca del 25% de la población sufrirá en algún  momento algún tipo de trastorno de ansiedad.

¿ Qué es la ansiedad?

Cuando nos referimos a ansiedad, hablamos de una emoción natural en el ser humano. La ansiedad nos ayuda en situaciones de peligro o amenaza, a huir y reaccionar rápidamente poniendo nuestro cuerpo en alerta. El problema es que nuestro cuerpo no entiende cuando la amenaza es real o irracional producidapor nuestra cabeza. Por lo que si constantemente, estamos mandando mensajes de preocupación y alerta a nuestro cuerpo lo natural es que reaccione de una manera ansiosa, preparándose para aquello tan temido.

Normalmente, la ansiedad produce síntomas depresivos, ya que un estado de ansiedad constante mantenido en el tiempo desarrolla sentimientos de indefensión, autoestima baja, inseguridad y bloqueo a la hora de solucionar problemas y tomar decisiones.

La ansiedad también suele producir aislamiento, ya que la persona empieza a sentirse cómoda sólo con determinadas personas (“no peligrosas¨) y en determinadas situaciones que considera seguras y fuera de peligro.

Síntomas físicos

Los síntomas físicos que produce la ansiedad, son diversos. Desde sensación de ahogo, hiperventilación, hipervigilancia, mareos, entumecimiento de manos y brazos, dificultad para tragar, taquicardia, tensión muscular, desrealización y despersonalización, sudoración excesiva, vértigos…

Estos síntomas puede ir desde una intensidad leve a una intensidad moderada o intensa. Normalmente son vividos con mucha angustia y falta de control. Lo que produce miedo y sensación de angustia. Lo que agrava más aún los síntomas y la intensidad de la ansiedad.

Por eso para controlar la ansiedad es fundamental saber en qué consiste y normalizarla. La ansiedad por sí sola no es peligrosa ni produce la muerte.

¿Qué variables personales influyen para desarrollar ansiedad?

La ansiedad está muy vinculada a un tipo de personalidad perfeccionista, dependiente, exigente consigo mismo y con los demás, crítica, obsesiva, controladora y relacionada a factores de aprendizaje de sobreprotección, culpa y exigencia por parte de los padres.

Normalmente, suele ocurrir un suceso crítico en la persona, en la que de alguna manera la ansiedad empieza a dispararse. Puede ser una muerte de un ser querido, un despido del trabajo, un cambio de residencia u otro suceso que la persona lo viva de manera desadaptativa.

Los trastornos de ansiedad son los más demandados en terapia pero también los más agradecidos a la terapia, ya que la terapia cognitivo-conductual tiene un alto grado de eficiencia con este tipo de trastornos.

¿Necesito medicación?

Algunos trastornos de ansiedad, como los trastornos obsesivos compulsivos y los trastornos de la conducta alimentaria, requieren de uso de fármacos combinados con psicoterapia. Ya que las compulsiones impiden muchas veces hacer una vida normal. El uso de fármacos reduce la sintomatología para que el terapeuta pueda intervenir a nivel psicológico. Siempre que se empiece un tratamiento farmacológico (ya sea recetado por tu médico de cabecera o por tu psiquiatra) es necesario combinarlo con psicoterapia, ya que al final los medicamentos no curan simplemente ponen un parche temporal al trastorno.

Los trastornos de ansiedad suelen tratarse con fármacos ya que los anxioliticos son muy efectivos a corto plazo. Los paciente muchas veces son reacios a tomar este tipo de medicación por que tienen miedo de engancharse y que se cree dependencia. Aún siendo cierto que son adictivos a largo plazo, si se toman de la manera correcta, seguidos por un profesional y acudiendo a psicoterapia no existe riesgo de adicción. La retirada siempre tiene que ser progresiva, el paciente al tener herramientas gracias a la psicoterapia lo normal es que no presente síntomas de dependencia a los fármacos.

De todas maneras, hay múltiples niveles de ansiedad, tal vez el tuyo no necesite medicación. Es fundamental que te valore un profesional.

Si estás sufriendo ansiedad, pide cita. Los trastornos de ansiedad SÍ tienen solución!

Celos ¿Cómo combatirlos?

Celos, celosa, celoso, desconfiado, desconfiada, controlador, controladora…

Muchas personas se sentirán identificadas con estas palabras. Porque las han escuchado de sus parejas o por que son ellas las que están sufriendo los celos de otra persona.

Se pueden sentir diferentes tipos de celos, hacia amigos, hermanos, conocidos… Yo me voy a centrar en los celos amorosos, causa de muchas rupturas y conflictos.

¿Qué son los celos? Sería una reacción desproporcionada que experimenta una persona al interpretar una situación o echo como causa de que su pareja le esta siendo infiel o tiene intención de hacerlo.

Esta interpretación es completamente subjetiva a la persona ya que nunca se puede estar seguro de lo que esta pensando el otro o controlar lo que puede hacer.

Las reacciones pueden ser diversas, pero normalmente son ataques de ira o agresividad hacia el otro con conductas obsesivas de comprobación de móviles, e-mails y cualquier acto de control que conlleve la aparente “seguridad” de la persona celosa.

Estas conductas son experimentadas por la persona que las sufre como muy desagradables, ya que se siente controlada, agobiada y con sensación de estar justificando sus actos todo el tiempo. Esta persona puede identificar al otro como alguien que no le gusta que su pareja sea feliz, como agresivo y antisocial. Lo que ocurre es que detrás de la persona celosa hay mucho sufrimiento, inseguridad y mucho miedo a fracasar en la relación, aspectos que no son vistos por la pareja que se queda con los actos finales de todas esas inseguridades.

Esta claro que hay parejas que van a sumar o restar estas  características, una persona más extrovertida o más sociable, con más amigos y amigas puede ocasionar más situaciones que son interpretables como amenazantes que alguien que sea mas introvertido y que sus aficiones sean leer un libro los sábados noche.

Una de las principales cosas que trabajo en terapia es como la persona ve la relación, que es para ella una pareja y si la persona con la que esta ve a la pareja de la misma manera. También es importante definir que cosas de la otra persona nos hacen felices y si merece luchar por la relación o es alguien que no nos tiene en consideración y muchas veces provoca situaciones que nos van a hacer sentir incómodos.

Una vez tenemos estos aspectos claros, es importante asumir que cuanto mas controlamos al otro, en vez de acercarle más lo alejamos y posiblemente con estas actuaciones, el ser abandonados o a que nos sean infieles, aumenta la probabilidad. Ya que no estamos haciendo feliz a la otra persona. Esto puede que no alivie el sentimiento de celos pero tenemos que ser conscientes y responsables de nuestras actuaciones.

Los celos son causa de mucho sufrimiento para ambos y muchas veces se convierte en la causa de la ruptura de la pareja. También es cierto que existe la idea errónea de que que si soy celoso es por que quiero mucho a mi pareja. Realmente es, si soy celoso es porque estoy muerto de miedo a que me dejen y no podría soportarlo.

Como última reflexión pensar que nadie en este mundo puede estar seguro de que no le vayan a ser infiel, hay millones de personas en el mundo y es una cosa que hay que vivir con ella y aprender a dejarla en un ladito de nuestra cabeza.

Así que si quieres trabajar los celos, ponte en contacto con Help y te ayudaremos!!

Trastornos de alimentación

Hace relativamente poco tuve una paciente joven que venía a terapia obligada por su familia. Físicamente era una niña muy guapa y muy muy delgada , tenía una apariencia frágil y sus ojos estaban llenos de tristeza.

Ella me contó que su familia estaba obsesionada con que tenía que comer, que no la dejaban tranquila, todo el día detrás de ella, controlando su comida y agobiándola por cualquier aspecto. Se sinceró conmigo y me dijo que no quería venir, que ella estaba bien que lo único que no la hacia feliz era su cuerpo y sus piernas que eran demasiado gordas y que en eso no la podía ayudar.

Ésto sólo fue el comienzo de un montón de terapias que vinieron después, dónde pude ayudarla a encauzar su vida, sin presiones, sin obligarla a comer,ni obligarla a no vomitar, ese no era mi objetivo principal. Mi objetivo siempre fue, que controlase la ansiedad que le provocaba su cuerpo, que conociese el trastorno completamente y que supiese cómo manejarlo y combatir contra él, el parón de los vómitos y de las dietas vino solo. Cuando ya teníamos una relación especial y un buen vínculo decidieron ingresarla (el psiquiatra de la seguridad social) por que tenía infrapeso, así que dejó de venir y me confesó que me había estado mintiendo en muchos aspectos, vomitaba mucho más de lo que ella me contaba y se daba atracones con mucha más frecuencia, no me lo tomé como algo personal; la expliqué que ella estaba controlada por el trastorno y que la mentira y el ocultarme cosas no era más que un síntoma más de que su bulimia en esos momentos era más fuerte que ella. La verdad que la ayudó a sentirse menos culpable.

Éste sólo es un caso de los muchos que he tratado en terapia. Los trastornos de alimentación siguen vigentes en nuestra sociedad, normalmente se ha asociado a mujeres, como consecuencia de la presión social que hemos tenido desde siempre; pero cada vez, se da más en hombres y en chicos jóvenes.

Uno de los principales “inconvenientes” a la hora de realizar terapia con este tipo de pacientes es su rechazo a padecer un trastorno. Cómo en muchos otros trastornos de ansiedad lo principal es reconocer que se tiene un problema ya que sino que la terapia tenga éxito es complicado. Aún así se intenta que haya un descubrimiento guiado por parte del terapeuta dónde se le hace tomar conciencia de la problemática y de sus consecuencias.

Anorexia Nerviosa

Cuando hablamos de anorexia, hay una distorsión de la imagen corporal y un miedo a engordar que conlleva a una restricción de la ingesta de la comida y actividades compensatorias como ejercicio físico y a veces actividades purgativas (cómo vómitos, uso de laxantes…).

Complicaciones físicas: amenorrea (pérdida de la regla), piel seca (por la deshidratación), pelo lacio, uñas que se rompen con facilidad, laguno (crecimiento de pelo en zonas anormales, es parecido al de los bebés cuando nacen), bradicardia (ritmo cardíaco lento), hipotensión, arritmias cardiacas…

Bulimia Nerviosa

En la bulimia, también existiría ese miedo a engordar y distorsión de la imagen corporal; pero en este caso, el comportamiento ante la comida es clave. La anorexia suele ser completamente restrictiva, normalmente es muy difícil encontrar anorexicas “puras”, ya que normalmente las restricciones dan lugar a atracones por que no pueden aguantar el hambre.

En la bulimia los atracones (ingesta de comida en corto periodo de tiempo con pérdida de control) suelen ser frecuentes así cómo las conductas compensatorias (vómitos y laxantes) una vez se haya dado el atracón. Nos podemos encontrar con pacientes que vomitan de 25 a 30 veces al día.

Complicaciones físicas: amenorrea, deshidratación, disminuciones de cloro y sodio, deficiencias de potasio (puede dar lugar a un ataque al corazón), anemia, ardor de estómago y quemaduras en el esófago, alteraciones dentales y signo de Russel (callosidades en el dorso de la mano).

Si tienes algún conocido o familiar en esta situación no dudes en llamar y preguntar, o si crees que puedes ser tú la que está situación que sepas que los trastornos de alimentación tienen solución.

Mobbing o acoso laboral

En este post me voy a centrar en un tema muy importante hoy en día y más aún en esta etapa de crisis en las que las empresas a veces presionan al empleado para que abandone la empresa y así ahorrarse la indemnización, hablo del  mobbing o acoso laboral.

Dentro de los diferentes acosos laborales, me voy a centrar en el acoso laboral psicológico en el trabajo. Este tipo de acoso es un fenómeno complejo formado por uno o varios actores, compañeros de trabajo , jefe o jefes…

Podemos encontrar tres tipos:

  • Ascendente: el que sufre un superior por sus subordinados jerárquicos
  • Descendente: el que sufre una persona o grupo por su superior jerárquico.
  • Horizontal: El que se produce por la actuación de compañeros de igual o similar rango jerárquico.

Las diferentes personas que han acudido a mi consulta por esta problemática sufrían de: ansiedad, baja autoestima, inseguridad, síntomas depresivos y un deterioro general a nivel laboral y personal.

Es una situación que le puede ocurrir a cualquier persona, no existen variables personales que puedan incrementar la probabilidad de que te ocurra ya que las causas de mobbing pueden ser muy diversas.  Eso sí, la manera de afrontar la situación y de detectarla ya depende de cada persona.

Si estás viviendo una situación de acoso laboral no dudes en pedir ayuda.  Aquí te doy algunos consejos para empezar:

  1. Describe la situación que estás viviendo con el máximo detalle. Desde cuando sucede, quiénes están involucrados, cómo era la situación anteriormente…
  2. Detalla qué conductas, gestos, actitudes, sentimientos, pensamientos están presentes en el momento actual.
  3. Que consecuencias estás experimentando como resultado de esta situación. A nivel laboral, personal y social.
  4. Evalúa que comportamientos están teniendo que puedan estar manteniendo el problema.
  5. Que causas atribuyes para que la persona o personas se estén comportando de esa manera.
  6. Intenta no verte como una víctima indefensa sino como una persona qué tiene mucho que decir en esta situación y decisiones que tomar (por duras que sean).
  7. Intenta pensar en lo peor que podría ocurrir y lo mejor, si la situación se mantiene.
  8. Piensa en que puedes tú cambiar de la situación, cómo ser más activo y hacerte valer más.
  9. Haz una lista de las diferentes opciones de cambio y enumérala en orden de importancia para ti.
  10. Haz un diario de todo lo que te vaya sucediendo y guarda pruebas en caso de que más adelante quieras denunciar.
  11. Intenta desdramatizar y pensar que seguramente sean personas que si se comportan de esa manera no son personas felices, las personas seguras de sí mismas y felices viven su vida y dejan en paz la de los demás.
  12. Por supuesto, comparte tu problemática con alguien, no estás solo y no te avergüences de la situación

¡Decídete y muévete! Eres el único que puede cambiar tu situación.

STOP Mobbing o acoso laboral

La Soledad

Siempre me he sentido como Scarlett Johanson en Lost in Traslation, con ese sentimiento de soledad y un poco de tristeza.

Psicólogo Madrid soledadEntre la demanda más frecuente de los pacientes está ese conocido sentimiento de soledad que todos hemos sentido alguna vez…
Cuando se convierte en una cosa muy frecuente podemos encontrar un problema y a una persona que está sufriendo.

Es como una emoción que viene de muy dentro y que sientes que estás solo viendo la tele, haciendo deporte, leyendo…
Casi en cualquier situación. No eres capaz de disfrutar de los momentos pequeños de la vida, esos que algunas personas demandan tanto, el “tiempo para uno mismo”. Y escuchar frases del tipo:”que ganas tengo de que llegue el fin de semana y estar solo”, “necesito disfrutar de tiempo para mí”. Este tipo de sensaciones hay muchas personas que no llegan a experimentarlas nunca y no lo podrán hacer sino encuentran una explicación de por que se sienten de esta manera o por qué no son capaces de disfrutar como lo hacen el resto de mortales del planeta.

El sentimiento de soledad, este sentimiento tan existencial, viene de hace mucho tiempo. Esta claro que, ha sido aprendido. Posiblemente para empezar a lo largo de tu vida hayas aprendido que por ti solo no ibas a ser capaz de hacer las cosas, que necesitabas a alguien más fuerte, más interesante, en definitiva: “mejor que tú” que te ayudase a completar esa parte de ti de inutilidad, de no competencia en la vida…

Este aprendizaje sobre la soledad, viene de muchos factores externos, familia, entorno… Se nos repiten diferentes mensajes a lo largo de la vida que al final se nos quedan en la cabeza y nos los acabamos creyendo e interiorizando. Vas creciendo con esa sensación de “no valgo por mi mismo”, “mis cosas no cuentan tanto como las de los demás” y esto te hace depender de ciertas personas.

Lo importante no es que empieces a pensar que si que vales, que las cosas que tienes y que haces son una pasada, por que básicamente no te lo vas a creer. Los mensajes que nos tenemos que dar a nosotros mismos consisten en otro tipo de mensajes más realistas.

Para empezar cuando a nosotros mismos nos decimos “estoy solo”, “nadie me quiere”; estamos siendo muy injustos con nosotros mismos. Posiblemente tenemos a más personas que cuentan con nosotros de las que creemos, seguramente no sean todas las que deseamos, por eso tal vez tenemos que empezar a hacer cambios en nosotros mismos para conseguir a esa gente que nos gustaría tener en nuestras vidas. Así que algo como ” vale, no tengo a todas las personas que me gustaría pero si que tengo gente que le importo aunque sea solo una” es más justo que decirnos ” estoy completamente solo”. Esto sería un cambio en nuestro lenguaje, más realista y enfocado a valorarnos un poco más. Secundariamente deberíamos empezar a pensar si realmente necesito a las personas para sobrevivir o me muero por esta cuestión. Por que morirnos solo lo hacemos por hambre o sed, no se puede morir de soledad. Se puede morir de las consecuencias que tenga esa emoción, como empezar a dejar de comer, dejar de cuidarnos… Pero no por que “alguien desaparezca de nuestras vidas” o “por que no tenga a nadie con quien salir el fin de semana”…

Esta pequeña reflexión sería el comienzo de un largo trabajo que aunque costoso se puede conseguir. El fin es encontrarnos a gusto con nosotros mismos y en consecuencia poder disfrutar de los demás, también.